Complementa tu look con cadenas de oro y perlas

Complementa tu look con cadenas de oro y perlas

Las perlas son formadas en moluscos, es por esto que son un producto de origen animal, formado por materia mineral, especialmente en mejillones y ostras. Nacen como un mecanismo de defensa contra un elemento infeccioso, el cual en muchas ocasiones se encuentra en granos de arena. Una vez este cuerpo extraño entra en el molusco se va cubriendo poco a poco por placas de nácar.

A través de la historia, la perla, con su candente brillo y su aspecto tornasol tan llamativo, ha sido una de las gemas más preciadas y codiciadas por el hombre. A esta se les ha atribuido un significado simbólico especial siendo consideradas de buena suerte asociadas con pureza, castidad, humildad e inocencia.

El usar perlas en la joyería se puede decir que es un clásico, sin embargo, estas siempre se mantienen a la moda en el mundo de la belleza. Resultan versátiles ya que pueden ser combinadas en conjunto con elementos modernos, obteniendo así diseños frescos y extravagantes, tal es el casos de cadenas de oro que les brindan un aspecto lujoso, elegante y refinado.

Algunos tips para elegir de la mejor forma los collares de perlas

Al momento de optar por usar cadenas perladas, es muy importante tener en cuenta la gema en cuestión.

Las perlas pueden tener forma esférica, casi o completamente redondas, también ovaladas similares a una gota, o comúnmente llamadas perlas barrocas, es decir, con lados irregulares. Dependiente de su proceso de  formación dentro del  crustáceo y a su aspecto, se pueden clasificar básicamente en tres tipos:

  • Perlas abstractas: También llamadas barrocas, son aquellas que no tienen una forma regular.
     
  • Perlas blíster: Este tipo se forma pegada a la cara interna de la almeja, tiene una apariencia de media luna, y se encuentra nacara solamente en la parte de arriba.
     
  • Perlas con quistes: Su origen se da dentro del saco perlífero, estas perlas pueden tener formas redondas, ovaladas, o en forma de semilla; además todo su exterior está completamente recubierto por nácar.

Las perlas obtenidas de forma meramente natural, resultan muy costosas, son sumamente raras así como difíciles de conseguir. En la actualidad, el valor de las perlas ha disminuido en gran medida. Las tecnologías modernas permiten inseminar de forma artificial ostras en criaderos, dando como resultado lo que comúnmente se denominan como perlas cultivadas, que son las que mayormente se utilizan en la joyería por su menor tiempo de obtención.

Por otra parte existen perlas sintéticas de polímeros y vidrio. Esta opción resulta más económica y accesible para los confeccionistas, además de ser muy difícil de diferenciar de una perla real a simple vista.

Un consejo para distinguir a estas últimas de perlas reales es echar un vistazo al orificio donde se inserta la cadena. Si las paredes de dicho orificio son negras, o si existen ciertas irregularidades, esto quiere decir que quizás posea un producto de origen artificial. Otra manera de probar si se trata de una imitación, es lanzar una cuenta al piso. Si se trata de una perla natural, rebotará varias veces como una canica, por el contrario si se trata de una falsificación solo rebotará una vez y luego rodará.

Igualmente, siempre es recomendable observar con detenimiento y meticulosidad toda la capa externa de la perla. Al tratarse de una perla artificial, posiblemente podrá notar manchas mates, así como imperfecciones en el tono de la misma. No obstante, existen imitaciones de muy alta calidad que por más que se intente no se pueden diferenciar.

En tales casos, se puede optar por frotar entre sí dos perlas. La gema de origen natural, siempre tendrá cierta resistencia, por lo que costará que se deslice con gran facilidad. Por el contrario en el caso de la perla de plástico, lo más seguro es que esta se deslice con total sencillez. Este mismo resultado puede obtenerse si ponemos la perla entre nuestros dientes, la perla autentica se mantendrá fija sin ninguna duda.

Las perlas naturales tienen una gran gama de colores, estos pueden determinar lo valioso o raro que puede llegar a ser la misma. En total existen doscientas diferentes tonalidades. Entre ellas está el blanco, rosado, plata, dorada, lavanda e incluso negro.

También existen perlas que suelen ser teñidas, sin embargo, lógicamente estas resultan mucho más económicas que las perlas que ya tiene color de forma innata.

Por otra parte, es primordial a la hora de escoger una cadena con muchas perlas, percatarse por el tamaño de cada una de ellas. Ya que mientras todas conserven una medida, más o menos igual, más armoniosa lucirá la prenda.

Formas y estilos para combinar las perlas en collares

Las cadenas con perlas son una opción ideal para complementar el vestir, ya que resultan versátiles y en conjunto con un buen atuendo pueden  ir de maravilla en cualquier época y ocasión.

Existe una gran variedad de formas para hacer que los collares luzcan maravillosos con las perlas, entre las diferentes opciones están:

  • Con una perla de gran tamaño de forma principal. Se parte de una cadena de oro blanco o amarillo con una perla de un tamaño considerable, idealmente redonda o con forma de gota, como pieza principal.
  • Con varias perlas de menor tamaño. Lleva varias perlas pequeñas distribuidas a lo largo de todo el collar de forma equidistante, haciéndola lucir armoniosa y prolija. Este estilo es común en gargantillas y collares que van más pegados al cuello.
  • Acompañando las perlas con circonitas o cristales de swarovski. Esta cadena resulta sumamente elegante e ideal para ocasiones formales, cuenta con una serie de inserciones que aportan un brillo extra y complementan de forma estupenda la belleza de las perlas.
  • Añadiendo inserciones de oro y perlas a una cadena de cuero. El combinar el cuero con las perlas y el oro, le dan un toque casual a esta prenda, sin dejar de ser elegante a la vez.
  • Se pueden  incorporar también topacios a la cadena de oro. En combinación con las perlas, darán un toque delicado y tierno a la pieza.
  • El uso de piedras de ámbar es otra opción a tener en cuenta. Aunque quizás suena un tanto inusual, el hecho es que el añadir esta gema a la cadena de perlas, brinda mucha originalidad y contraste a al collar. Ya que el color cálido del ámbar resalta muy bien con el tono frio de las cuentas.
  • Ampliando la cantidad de piedras preciosas a emplear. Si lo que se busca es una pieza refinada y lujosa, se pueden agregar a la cadena de oro, gemas tales como el rubí, el zafiro y la esmeralda. El combinar estas joyas junto con las perlas, dará como resultado un accesorio realmente único y distinguido, aunque quizás su costo sea algo elevado.

Recomendaciones para que a la hora de vestir haga resaltar más su cadena

Una buena opción cuando se piensa usar un vestido corto, negro o de colores oscuros, es complementarlo con un collar de muchas perlas, ya que esto les daría mucho protagonismo en el look.

Las cadenas de oro con perlas son muy versátiles, esto las hace fácil de lucir con cualquiera que sea prenda a elegir, desde la más elegante hasta la más deportiva.

Si se quiere lograr una apariencia sensual y sutil, es recomendable elegir cadenas de poco grosor o muy finas, añadiendo algunas perlas a lo largo de ella manteniendo una distancia similar entre unas y otras y combinando con un vestido, bien sea de seda o algodón fino.

Utilizar una cadena de poco volumen y con una perla bien ajustada al cuello, dará un toque femenino a cualquier vestimenta. Asimismo, si se desea utilizar un atuendo más formal o de oficina, por la sutiliza que posee la pieza, puede resultar un accesorio muy acorde.

El estilo de collar mencionado anteriormente, puede funcionar también combinándolo con una camisa masculina, la feminidad que aporta la cadena contrarresta la rudeza dando equilibrio al outfit.

Para cenas románticas y citas por la noche, un collar de oro con perlas y piedras preciosas lucirá fantástico en su cuello, aportando brillo y elegancia acompañado de un buen vestido, seguramente hará que acapare todas las miradas.

Recomendaciones para el cuidado y conservado de las piezas

Cuando adquirimos joyas de alta calidad hacemos un gran esfuerzo y esperamos que se conserven bellas por mucho tiempo, es por ellos que para mantenerlas como 'nuevas', debemos tener en cuenta una serie de cuidados necesarios.

La perla puede llegar hacer delicada y débil frente a los factores externos y agresivos. Fácilmente y debido a ralladuras pueden perder parte su brillo. De igual forma, existen químicos que resultan nocivos para la integridad de las perlas, como es el caso de colonias y perfumes. Es por esto, que cuando accidentalmente sean puestas en contacto con estas fragancias, procure utilizar rápidamente agua para retirarla.

Otra cosa a tener en cuenta, es tratar de usar las joyas aproximadamente diez minutos después de haber aplicado el maquillaje, ya que los componentes de este pueden de igual forma a ser perjudiciales.

Evite tomar una ducha con las joyas con perlas colocadas. Si  se pretende darle una ligera lavada a las perlas de su cadena, prepare un envase con solución jabonosa o con una alguna solución de sal marina y sumérjalas en ella por unos cuantos minutos. Una vez realizado este proceso, recuerde secarlas cuidadosamente con una tela o toalla suave.

Existe una gran variedad de herramientas dirigidas al cuidado y la limpieza de las perlas, estas pueden ser encontradas en joyerías. Están diseñadas de tal manera que no afecten la integridad de las mismas sino que por el contrario, ayuden a que obtenga su aspecto original, así como brillo y disimular ciertos rasguños que puedan llegar a tener.

Por ninguna circunstancia emplee el uso de vinagre o amoníaco como limpiador. En estas sustancias las perlas simplemente terminan disolviéndose y dicho daño es irreparable, por lo que terminaría perdiendo sus piedras.

Trate de no exponer sus perlas a elevadas temperaturas, ya que esto puede resultar dañino para las mismas. Como son un producto proveniente del mar, la alta humedad es más beneficiosa para ellas. Sin embargo, tampoco toleran el exceso de agua.

Debe tener en cuenta que el sitio donde  coloque sus collares con perlas no debe estar expuesto a la intensa luz del sol, ya que ésta también puede arruinarlas con el paso del tiempo.

Guarde sus joyas en un tocador o cajón con interior suave. Esto se hace con la intención  de evitar que las perlas se rayen o maltraten con el constante roce.

Si usted sigue al pie de la letra, cada una de estas recomendaciones, podrá lograr que la vida útil de su cadena de perlas se extienda haciendo que pueda usarla durante muchísimos años más.

Existen una gran variedad de modelos de collares para realzar su atuendo

El sector de la joyería ha sido siempre cambiante en sus modas, ya que se adapta tanto a los tiempos como a las nuevas generaciones emergentes. El surgimiento de nuevos estilos, técnicas, materiales, estándares de producción y lo más importante, diseños de vanguardia; han convertido las joyas en un producto fresco y renovado. Tal es la incorporación de perlas y su uso en el diseño de nuevos proyectos, obteniendo modelos tanto económicos, como de clase Premium:

  • Un collar con muchas perlas envueltas en conchas marinas de oro con incrustaciones de diamantes, podría venir a la perfección como accesorio para complementar un vestido de noche en ocasiones especiales. Las perlas en combinación con los diamantes darán un toque fino y distinguido.
  • El incorporar una perla color champán a una cadena de escaso grosor y de oro blanco, brindará sensualidad y feminidad a cualquier look que desee utilizar.
  • Otra opción muy elegante sería combinar un collar de oro rosa junto con varias perlas y esmeraldas.
  • Una cadena de oro con eslabones de anillas entrelazadas en direcciones irregulares, también conocido como “Trenzado del Rey”, dará un toque único y un tanto mediterráneo, ideal para fiestas al aire libre.
  • Una cadena formada por enlaces cuadrados que se asemejan a una caja, conectados uno a otro y con incrustaciones de crisolitas, rubíes, diamantes y perlas, será el foco de atención en cualquier vestido de boda  lujoso u outfit de noche.

Indiferentemente de cuál sea la opción que elija, asegúrese antes de comprarla, de que combine o se acople al tono de sus manos, de su cara y cuerpo en general. Una vez hecho esto y si cree que es la opción correcta, siéntase libre de comprarla. Esto hará que al final se sienta más a gusto con su elección y desee usarla durante mucho tiempo.