Moda para las mujeres según su colorimetría.

Moda para las mujeres según su colorimetría

Características

La colorimetría, como ya se ha explicado en otras entregas, es la ciencia que estudia los fenotipos asociados al color de la piel, ojos y cabello. Esto ha llevado a la creación de sistemas para esquematizar los grupos de color, y el que nos ocupará en este momento es el de las 4 estaciones, que clasifica a las mujeres en cálidas y frías, dependiendo si su apariencia encaja en el biotipo de primavera y otoño, o verano e invierno, respectivamente.

Lo mencionado anteriormente es lo que hace posible explicar por qué a menudo la ropa que se eligió, pese a ser elegante, de moda y del tamaño adecuado, no va para una determinada mujer. ¿Cuál es el problema? La respuesta está en el color de los atuendos. No todas las tonalidades de la ropa combinan con el color natural de la piel y el cabello.

Dirigiendo la mirada hacia las estaciones frías, se puede decir que las chicas de invierno tienen una apariencia brillante, fría y profunda; y las que pertenecen al cánon de verano, exhiben luz, destellos gélidos y suaves contrastes. Además, ambas estaciones combinan la presencia de tonalidades azuladas y grises, con tonos blancos, medios y oliváceos de la piel.

Ahora bien, si ya se ha planteado la pregunta de a cual estación pertenece usted, le dejamos algunos tips para orientar su respuesta:

  1. Observe las venas de su muñeca. Si son de color azul, es de tipo frío. Si por el contrario, tienen un tinte verdoso, es cálida. Si no puede responder, continúe con el siguiente paso.
  2. Ejecute la prueba de la hoja blanca. Llévela a la cara y observe si predominan los tonos cálidos amarillentos y rojizos, o los fríos azulados y rosáceos.
  3. Ahora fíjese en el color de los ojos. Si son color marrón con pintas amarillas, chocolate, verde y azul, es de tipo cálido. Si, en cambio, lucen azul "hielo", grises, o verde claro, pertenece a las estaciones frías. 

Otra técnica que puede utilizar, es determinar la temperatura de su rostro desde una fotografía visualizada en un editor de imágenes, como Photoshop. Pase la pipeta sobre la piel, y observe las proporciones de colores primarios, oriéntese en función a la mayor dominancia de colores fríos o cálidos, según sea el caso. 

En torno a la evaluación subjetiva, piense si las joyas que más utiliza son doradas o plateadas. De modo inconsciente, las mujeres eligen el color que más se adapta a su piel, así que si la respuesta es dorado, su tono es cálido, y si por el contrario, es plata, obviamente, será fría.

Si va a usar la técnica con el visualizador digital de imágenes, deberá tomarse una foto con luz natural y sin filtros, de lo contrario el resultado será distorsionado. Se sabe que las lámparas incandescentes otorgan un tinte amarillo y la luz fluorescente, da un efecto azulado.

A estas alturas, ya debería saber, en líneas generales, si su aspecto es cálido o frío. Ahora, es momento de determinar su temporada. La principal diferencia entre el invierno y el verano es el contraste. El aspecto de invierno es rico en éste último, y es más fácil de reconocer. Muy a menudo, las representantes de esta estación tienen la cara de porcelana pálida, el cabello es negro azulado, castaño o ceniza oscuro.

Además, si cada estación tiene a su vez 3 clasificaciones, tenemos entonces que existe un subtipo oscuro y suave de invierno, que se caracterizan por tener la piel olivácea y ojos marrones con inclusiones de ámbar. Una rubia ceniza puede pertenecer a este subtipo si su piel es de tono medio o morena.

Las chicas de invierno brillante, son dueñas de ojos expresivos, con iris limpios y radiantes. La complexión de la cara es brillante, y el cabello y sus cejas contrastan totalmente con la tez.

En el lado opuesto, tenemos a las representantes de la apariencia de verano, que se caracterizan por una paleta de tonos fríos y suaves, que pueden ser claros a moderadamente oscuros. Los ojos no están saturados y no destacan en la cara. Los labios a menudo tienen un tono blancuzco.

Haciendo caso a los subtipos,  tenemos al verano ligero, que corresponde a una combinación de piel y cabellos de bajo contraste y tonos fríos. Los capilares sanguíneos con frecuencia se localizan cerca de la superficie de la piel, por lo que ésta adquiere un tono rosáceo. El cabello rubio claro o medio es un signo característico.

Aquellas que son de tipo verano suave, tienen la apariencia "más cálida" entre todas las frías. La piel tiene un atractivo tono oliva, el cabello (marrón claro, o medio) puede tener reflejos rojizos y dorados suaves por efecto del sol, y para los ojos, predominan los tonos grises.

Y finalmente, el verano brillante, destaca debido a la contundente tez olivácea combinada con ojos grises.

¿Qué gama de colores es la adecuada?

Una vez discutidos los elementos estacionales, hay que seguir hacia los consejos respecto a la paleta de colores más apropiada según el biotipo. De modo general, las mujeres de apariencia fría comparten la afinidad por los tonos grises, beige, azul oscuro e intenso, morado y negro. Los accesorios que las harán resaltar pueden comprender colores como el rosado, carmesí, fucsia, blanco, lila y ciruela.

De forma específica, las mujeres de verano pueden cambiar a tonos cálidos, pero se recomienda que no sean brillantes. Los tonos pasteles les sientan bien, también el color cacao, borgoña y azul oscuro. Ciertos tipos de amarillo, beige y marrón revelarán la calidez de esta estación. Trate, en lo posible, de evitar el anaranjado, melocotón y el amarillo verdoso. Una tela ligera y fluida con un patrón abstracto o motivos florales, resaltarán mejor la feminidad del verano.

En otro orden de ideas, las chicas de invierno se adaptan a colores brillantes contrastantes: fucsia, amarillo y esmeralda. Las mujeres de este tipo, se ven favorecidas por telas lisas y brillantes (por ejemplo, satén), jersey y cuero. La tela se debe seleccionar con un solo color o con un patrón geométrico claro.

El maquillaje correcto

El maquillaje es un accesorio muy importante, y haciendo caso de los tonos más apropiados de acuerdo a sus colores de base, logrará sacar el mayor partido a su belleza y lucir, sencillamente, espléndida.

Abandone los tonos marrones de su maquillaje. Las chicas de verano, destacan con un maquillaje difuminado con transiciones suaves de color. Las sombras deben ser lila, ciruela, azul, verde oliva y violeta suaves, con la creación de un efecto ahumado. El lápiz labial puede ser brillante (rojo, ciruela, fucsia), aunque también el moka es una adecuada opción para el diario. 

Las sugerencias para las damas invernales son los contornos de ojos definidos, con un acento a la noble blancura de la piel. Para el uso diario, se aconsejan sombras rosas, azules y lilas. Ajuste un labial brillante y extravagante, de colores púrpura, rojo sangre, y cereza.

Color de Cabello

Experimentando con el cabello, es necesario considerar una regla importante: no ir más allá de los límites de la escala de color de su estación.

Es frecuente que a las chicas de verano, no les guste su color natural, o simplemente decidan refrescar su imagen tiñendo el cabello con variantes en rojo o castaño, lo cual es un desacierto total, sin embargo, las mechas, platinas o balayage producen increíbles y favorecedores efectos en la apariencia, sin necesidad de crear una imagen plana y sin armonía.

Ejemplos de mujeres con estilo

Megan Fox demuestra una imagen simple y al mismo tiempo, sustentable para todos los días. Una falda lápiz azul oscuro con una franja central de color beige y cremallera plateada, está en armonía con la blusa negra off-shoulders. Accesorios sencillos en plateado complementan la imagen del conjunto, y con el creyón de labios brillante, luce verdaderamente perfecta!.

El siguiente atuendo en tonos morados es un gran acierto para estas mujeres frías. El vestido ligero y con caída natural, proporciona un estilo suave, moderno y etéreo. Los accesorios permiten ejercer una mayor atracción hacia este conjunto, que se complementa con cinturón, clutch y reloj. Una imagen fresca y citadina.