¿Cómo lavar un abrigo de lana?

Abrigos de lana

La ropa está confeccionada con gran  variedad de materiales que ofrecen alternativas según los propósitos y necesidades del hombre. Desde la antigüedad, se han apreciado aquellos tejidos derivados de la naturaleza, y en este caso en particular, haremos énfasis en la lana, que es una fibra textil de origen animal. Entre sus características más relevantes, podemos mencionar que es hermosa, fina, elástica, cálida, cómoda y también relativamente costosa. Es por eso que los afortunados propietarios de un abrigo de lana natural, pretenden conservar la apariencia de su prenda por el mayor tiempo posible, extendiendo de este modo la vida útil y el disfrute del mismo. Del cuidado y lavado adecuados de un producto de lana, depende  la preservación de sus maravillosas cualidades y apariencia exterior.

¿Conoces los tipos de lana?

Lo productos de lana se originan del pelaje de diversos animales, además tienen la propiedad de poderse combinar con otros tipos de fibras, sean vegetales o sintéticas. Cuando se procesan las materias primas, se utilizan variedad de tecnologías y métodos para enfurtir, tejer y procesar el textil. Gracias a todos estos procesos, se generan lanas de diferentes tipos, que especificamos a continuación:

  • Productos de lana 100%. Son aquellos donde solo hay material natural. La lana puede ser de cabra, camello, oveja y alpaca. Los modelos de esta categoría son los más caros. La calidad de dicho material es muy alta, sin embargo, la exigencia de cuidado es bastante específica.

Esta categoría incluye, por ejemplo, abrigos de cachemira. Están hechos del pelaje más profundo, fino y suave, de raras razas de cabras de alta montaña. La recolección y el procesamiento del material es muy laborioso, requiere tiempo, delicadeza y precisión.

  • Los abrigos drapeados, están hechos en lana de fieltro natural. El fieltro es un textil no tejido,  se obtiene como resultado del prensado de sus fibras con vapor. Este consta de dos capas de lo que podría llamarse una aglomeración de fibras, que le proporciona resistencia especial y capacidad de alto aislamiento térmico, que además puede aumentarse añadiendo un relleno de pelusa entre las capas del material. Las chaquetas drapeadas son más cálidas y confortables por su caída natural sobre la silueta del cuerpo, haciéndolas aceptables para usar en climas fríos.
  • La lana hervida o también conocida como lana cocida, es un textil parecido al  fieltro, pero es más suave, resistente y ligero de peso. Su fabricación implica el procesamiento de sus fibras en agua hirviendo con jabón, lo que para el ojo común parece bastante inusual. Después de hervirse, la tela se enfría, se seca y se lleva a cabo el proceso de teñido.
  • Productos de material mixto. A menudo, hay fabricantes que combinan lana artificial, fibras vegetales o textiles sintéticos con las fibras de lana natural. La combinación más común es lana y poliéster, de la que se obtiene una tela practicamente inarrugable y  se consigue con ella plisado permanente. La ropa de materiales combinados, es algo más asequible y no tan caprichosa en sus cuidados. 

¿Cómo lavar un abrigo?

Siendo realmente sinceros, es mejor evitar el lavado frecuente e injustificado de prendas de lana natural. No importa cuán delicado y cuidadoso sea el detergente con las fibras, el proceso de humedecimiento y posterior secado afecta significativamente la estructura del tejido, perderá densidad y comenzará a deformarse lavada tras lavada.

Examine su abrigo con objetividad y evalúe el grado de contaminación. Si en la ropa hay algunas  manchas pequeñas, por ejemplo, de café u otros productos, es mejor practicar una limpieza localizada en el área afectada. De esta manera se perjudicará al mínimo su apreciado abrigo.

Dependiendo de la naturaleza de la mancha, puede tratar de lavarla en casa o llevarla a una tintorería para lavado al seco. La segunda opción es preferible, especialmente para lanas muy delicadas y finas, como la cachemira.

¡Manos a la obra!

Si decide atreverse a lavar usted mismo los sucios localizados en sus prendas lanudas, prepare antes lo que va a necesitar. Primero, una esponja suave o un trozo de tela; segundo, un producto para eliminar las manchas, puede ser jabón para la ropa, champú para el cabello o detergentes específicos para este tipo de textil.

La técnica de limpieza involucra el uso de la espuma generada por la mezcla del agua con el jabón. La espuma debe frotarse cuidadosa y suavemente con la esponja o paño y apuntando directamente a la zona manchada . No frote la mancha demasiado fuerte y no ejerza presión innecesaria sobre la esponja. Después de eliminar la suciedad, la zona tratada debe enjuguarse con agua tibia, luego se retirará el exceso de humedad con una toalla seca o un paño denso.

¿Cómo lavar el abrigo por completo sin fallar en el intento?

Considerar lavar su abrigo totalmente, solo es válido cuando simplemente resulta imposible utilizar la limpieza local de manchas y contaminantes. Con el uso prolongado y reiterado de la ropa, el lavado completo es inevitable. Aquí hay algunas reglas que debe seguir en caso de que decida lavar el abrigo de lana en casa:

  • Antes de comenzar a lavar, debe preparar su abrigo para ello. Vacíe todos los bolsillos de objetos y artículos pequeños, retire las hombreras, broches y clips. Si el abrigo tiene un collar o una capucha que se puede desabrochar, hágalo sin dudar.
  • Asegúrese de abrochar cremalleras, botones, remaches, incluso en los bolsillos para que la prenda mantenga la forma.
  • Voltee la prenda de adentro hacia afuera, alineando sus costuras.
  • Para lavar lana a mano, emplee un recipiente grande con capacidad para abundante agua. En general, la temperatura del agua no debe exceder los de 40 grados centígrados (° C), con la salvedad de que los productos hechos de lana 100% natural, por ser particularmente delicada, admiten máximo 30° C de temperatura. Para conocer la composición de su abrigo y proceder con seguridad, examine la etiqueta de su prenda.
  • En el agua preparada, diluya por completo el detergente. Sumerja el abrigo en la solución y deje en remojo durante 10-15 minutos, sin excederse del tiempo sugerido, pues no es recomendable. Si el producto tiene manchas y suciedad, deben prelavarse localmente antes de proceder de la manera descrita anteriormente.

Después de remojar, drene el agua y enjuague el abrigo varias veces en agua tibia. El enjuague se lleva a cabo hasta que la espuma deja de formarse en el agua.

  • También es posible utilizar una máquina lavadora. Para hacer esto, establezca un ciclo corto de lavado delicado sin centrifugado. Si hay un programa llamado "Lana", selecciónelo. Recuerde que en la máquina solo puede lavar lana combinada con otros textiles. Para lana 100%, se sugiere exclusivamente el lavado a mano. 
  • Para un mejor uso del detergente,  establezca un ciclo de enjuague adicional.
  • Con la centrífuga, vale la pena tener mucho cuidado. Sin duda resulta más cómodo sacar un producto húmedo del tambor, en lugar de saturado de agua. No obstante, es mejor excluir tal ciclo de la máquina. Si su uso es estrictamente necesario, establezca la velocidad mínima para el tambor.

Secado

El abrigo de lana en cualquier caso no puede ser exprimido ni retorcido. Después del lavado (si no se utilizó el modo de centrifugado en la lavadora), debe extenderse en forma horizontal e idealmente sobre una toalla, luego envuelva suavemente el abrigo y presione ligeramente con el objetivo de transferir el exceso de agua a la toalla, luego repita nuevamente el procedimiento. Posteriormente, vuelva a colocar la prenda extendida en una superficie plana y ahora con un paño seco debajo del abrigo. Periódicamente, dé la vuelta al abrigo e intercambie la toalla cuando esté bien mojada.

Jamás se le ocurra secar una pieza de lana verticalmente, ni con pinzas para la ropa colocadas en los hombros, ya que existen altas probabilidades de deformar irreversiblemente la tela. Tampoco coloque el abrigo mojado o húmedo sobre el tendedero, pues esto generará marcas en las fibras, que serán prácticamente imposible de deshacer.

La lana no tolera el secado a temperaturas elevadas. Por lo tanto, para secar, el producto de lana debe ubicarse lejos del radiador o calentadores. También es necesario excluir la luz solar directa sobre el abrigo porque puede desnaturalizar las proteínas de las fibras del material, deformando su configuración. El uso de la secadora está desaconsejado totalmente.

Para colgar una capa de material de lana verticalmente en la percha solo es posible después de que se haya secado por completo.

Y ya está, al cumplir estos consejos prácticos, con total convicción logrará renovar la apariencia de su abrigo cada vez que le haga falta. Recuerde, que la limpieza también es belleza.

Cómo lavar un abrigo de lana a mano, vea el siguiente video.