¿Cómo lavar el poliéster?

¿Cómo lavar el poliéster?

En el mercado de telas modernas, sobre todo en las ropas deportivas, se fabrica una amplia variedad de materias primas empleadas como base para las fibras, y el poliéster ocupa un lugar especial, de hecho, recientemente su uso se ha extendido significativamente gracias a sus características excepcionales. Resulta ideal para una gran cantidad de fines. A pesar de todos los prejuicios relacionados con su uso en la vida cotidiana, con el cuidado adecuado, es inocuo para la salud, agradable a la vista y proporciona una protección decente contra factores externos.

Con la finalidad de comentar acerca del mantenimiento que le podemos dar a una tela que contenga poliéster en su composición, es importante conocer cuáles son las características de esos tejidos, su origen y propiedades.

El término poliéster al que hacemos referencia al hablar de tejidos, es el material sintético que consiste en una resina plástica proveniente del procesamiento químico de un derivado del petróleo. El poliéster más usado, es el conocido como PET (politereftalato de etileno). Como resultado de un proceso de polimerización se obtiene la fibra, que inicialmente fue empleada en la fabricación de hilos para coser, y actualmente tiene innumerables usos y aplicaciones, entre los cuales están los conocidos envases plásticos y las telas, muchas de ellas empleadas para la confección de prendas de vestir.

Características de la tela

El poliéster es una fibra sintética conocida en la industria textil, es usada para coser y confeccionar no solo ropa, sino también artículos de interior y juguetes. Por lo tanto, es uno de los materiales modernos más populares. Pertenece al grupo de los tejidos sintéticos fabricado a base de fibras de poliéster, siendo uno de los productos del procesamiento de petróleo. El uso de este material ha sido muy variado convirtiéndola en una materia prima versátil. Se han realizado mezclas con otras fibras textiles naturales o sintéticas como rayón, algodón, lana, nylon o viscosa, aumentando la calidad del producto final y permitiendo ampliar sus usos obteniéndose telas con diferentes características según el propósito para el que fueron fabricadas, como es el caso del textil de uniformes, prendas deportivas y bolsos. De hecho, se ha logrado un tejido con fibra natural cuya textura se asemeja al del algodón, logrando revolucionar parte de la industria textil, específicamente hacia la industria de la moda. Entre esos factores podemos mencionar:

  • Materias primas.
  • Grado de procesamiento de la fibra.
  • Formas y estructuras internas.

Tanto las fibras naturales como las fibras sintéticas tienen distintas características y ventajas, siempre tomando en cuenta el uso final que se les quiere dar. Dependiendo de la tecnología empleada en su manufactura, las telas elaboradas a base de poliéster pueden presentar diferentes características físicas, como pueden ser: gruesa, suelta, delgada o fuerte. El poliéster tiene una gran cantidad de beneficios que son poco reconocidos por los usuarios. A pesar de las especificidades de cada una de las telas a base de poliéster se podrían mencionar, a grandes rasgos, las ventajas más relevantes de este tipo de material en algunas de sus aplicaciones.

Ventajas

Este material sintético goza de una gran popularidad debido a las ventajas que posee, entre las cuales podemos mencionar:

  • Resistencia al desgaste. Con el cuidado apropiado se puede mantener en buenas condiciones por un extenso período de tiempo. Tiene la cualidad de ser muy resistente y duradero aún en las telas que son livianas, es decir tiene una larga vida útil.
  • Protege del frío y la humedad. Este material no absorbe la humedad y es resistente a ella, además ofrece cierta protección al frío. Esto impide el crecimiento de hongos, moho y bacterias, lo que favorece su durabilidad y además evita la generación de malos olores.
  • Evita la penetración de suciedad en el interior. La estructura del material impide que el sucio ingrese en las fibras de la tela, por lo que se mantiene a nivel de la superficie.
  • Facilidad de procesamiento. Es un tipo de tela que se mantiene firme, lo que facilita su corte y confección, inclusive un principiante lo puede trabajar perfectamente.
  • Mantiene la forma. Tiene la facilidad de permanecer en su forma original sin requerir cuidados especiales. Tiene una excelente capacidad de recuperación que otras fibras no tienen, es decir, no se arruga, ni estira, ni encoje.
  • Es liviana. Esta tela es muy ligera, aún en las prendas de vestir u objetos muy voluminosos, lo que la hace muy atractiva en la confección de prendas deportivas.
  • Facilidad de limpieza. Debido a que el sucio se queda prácticamente en la superficie de las fibras sin penetrar en el, se facilita la limpieza de las prendas de vestir o forros de muebles. Esta condición es particularmente importante sobre todo en los artículos que son usados con frecuencia y tienen mayor probabilidad de ensuciarse.
  • Precio asequible. Este material es sumamente económico en comparación con los provenientes del poliuretano.

Desventajas

Como no todo puede ser perfecto, este material tampoco está desprovisto de algunas desventajas:

  • Bajo la acción de la alta temperatura pierde sus propiedades y se deforma.
  • Es sensible al blanqueador y algunos solventes.
  • Crea electricidad estática, lo que favorece la atracción del polvo, además con el roce y bajo la influencia de la carga electrostática, la ropa se adhiere al cuerpo y pudiera generar un ligero "chispazo" al tocar algún objeto metálico o a otra persona.
  • Debido a la densidad, no es muy apropiado su uso durante el período caluroso pero si se ha considerado como una ventaja para las otras estaciones climáticas. Para reducir la rigidez de la tela y facilitar su manipulación, los fabricantes han logrado hacer maravillosas mezclas con diferentes tipos de fibras.
  • Los tejidos de baja calidad que han sido elaborados con materias primas pobres o que no cumplen con todo el proceso de limpieza pueden causar alergias o irritación en la piel sensible.
  • No se pueden aplicar todo tipo de tintes, especialmente los que son solubles en agua.
  • Puede generar pequeñas pelusas originadas por la fricción.

El poliéster puro puede ser usado durante el invierno porque mantiene el calor corporal, mientras que para el verano es  preferible prendas de punto con la adición de viscosa o telas delgadas como la gasa. Para ofrecer mayor resistencia, se mezcla con algodón y para aumentar la elasticidad se emplea elastano porque el poliéster mantiene su forma y no se encoge.

Las proporciones en la composición dependen directamente de las cualidades que debería poseer el tejido. Por ejemplo, para un estiramiento, el elastano varía de 5 a 15%. Esto permite estirar una franela en cualquier dirección, después de lo cual adquirirá su aspecto original.

Varios calentadores, revestimientos, tapicerías, rellenos de muebles y mucho más están hechos a base de poliéster. Algunos de los materiales más conocidos son: IsoSoft, Polyfiber, Fiberskin, thermofab, tinsulet y sintepon; por mencionar solamente una pequeña fracción. Cuando seleccionas telas u objetos confeccionados con materiales sintéticos, el hecho de que tenga un precio elevado no necesariamente es una garantía de calidad. Estos productos se caracterizan por ser de bajo costo.

En ciertos casos, pueden tener una buena mezcla de poliéster con otras fibras, sin embargo, si emplean un tinte en particular, tan solo por ser económico, podría estar acompañado de un fuerte olor químico. Además de los problemas de salud, el tinte se puede desprender durante el lavado y arruinar la apariencia de la tela. Si la calidad es sospechosa, evite el uso de tales productos.

Reglas de cuidado

Antes de proceder a lavar su tejido de poliéster es importante prestar atención a la elección de los detergentes. Actualmente, hay variedades de productos detergentes que están disponibles en forma de líquido, polvo o gel, utilizado generalmente según el procedimiento de lavado a realizar. Los agentes blanqueadores se deben evitar y específicamente no deben usarse para remojar. Por las características propias del poliéster, en la mayoría de los casos un material elaborado con este tipo de fibra es fácil de lavar porque el sucio no penetra en las fibras. No obstante, si hay manchas difíciles de eliminar o manchas persistentes en el producto, se pueden atacar con procedimientos caseros comprobados:

  • Un material que recientemente se ha manchado con grasa se puede limpiar con sal. Aplicar una fina capa de sal sobre la mancha. Después de que absorba el exceso, esta capa se debe sacudir y colocar una nueva hasta su eliminación por completo. En caso de ser una mancha que tiene tiempo, se puede eliminar aplicando suficiente detergente para fregar vajillas, dejar un momento en remojo y luego lavar como de costumbre.
  • Otras manchas complejas se pueden retirar con bórax o solución de ácido cítrico. Se humedece un trozo de paño con una de esas soluciones y se frota la mancha desde el borde hasta el centro para que no queden marcas. Luego de eliminada la mancha puede lavar normalmente. Todo el procedimiento se lleva a cabo en un área bien ventilada.

Si decide comprar un quitamanchas, tenga especial cuidado en revisar que no contenga cloro. En cualquier caso, es aconsejable probar el producto en una pequeña sección de la tela que sea poco visible, desde adentro hacia afuera. No debe presentar cambios de color ni textura.

Secuencia de lavado a mano:

  • Para remojar, disuelva en agua suficiente polvo o solución de jabón. El polvo y la suciedad se eliminan con un cepillo suave o una esponja. Luego descarte el agua jabonosa.
  • Posteriormente, para el lavado se necesita un recipiente bastante espacioso. Los artículos voluminosos se pueden lavar en el baño. De igual manera, espere que el detergente se disuelva.
  • Después de eso, los productos se sumergen y se lavan allí, prestando atención a aquellas áreas que son más susceptibles a la contaminación como son las mangas, el cuello, bolsillos, parte delantera, etc.
  • Si está satisfecho con el resultado, debe lavar cuidadosamente la ropa y cambiar el agua para limpiarla. El enjuague se realiza de 2 a 5 veces hasta que las partículas de lavado se eliminan por completo, es decir, hasta que el agua permanece completamente transparente. Para evitar la electricidad estática y dar suavidad, puede utilizar enjuague o acondicionado para ropa. Esto se refiere principalmente a la tela que no es de alta calidad. También es posible utilizar un spray antiestático.

Condiciones de temperatura

Cada día se desarrollan nuevos tipos de tela con diferentes mezclas de fibras naturales y sintéticas, por lo tanto, las técnicas de limpieza y cuidado pueden variar entre algunos grupos de ellas. Es por ello que antes de proceder al lavado de un material a base de poliéster, debe leer la información contenida en la etiqueta que va incluida en la parte interna de la prenda. En dicha etiqueta, aparte de la información sobre el cuidado, generalmente se indica la composición. Toda esta información es sumamente importante y te ayudará a cuidar adecuadamente tu ropa. Como regla general, las etiquetas incluyen las indicaciones de como se debe limpiar, lavar y secar. En cualquier caso, la temperatura será casi la misma:

  • En primer lugar, el producto no puede hervirse, porque sus fibras son sensibles a la alta temperatura y tienden a modificar la textura, su apariencia cambia desfavorablemente y pierde la capacidad de retomar su forma original.
  • En segundo lugar, las altas temperaturas pueden afectar negativamente el color. Los tejidos blancos pueden volverse amarillos y las de color pierden su saturación y brillo.
  • En tercer lugar, debido a la naturaleza del material, los objetos como calentadores y las planchas calientes pueden dejar marcas de diversos grados de afectación, desde el bronceado o quemado hasta las arrugas. En todos los casos, es casi imposible corregir esa condición. Incluso la luz solar directa puede convertir las telas delicadas en un aspecto y tacto desagradables.

La temperatura óptima para remojar y lavar es de 30 grados centígrados, esta cifra se aplica a cualquier prenda de vestir de fibra limpia. Para el lavado a mano, una de las opciones para determinar la temperatura óptima del agua es cuando la tocas con el dorso de la mano y sientes que está tibia, la puedes soportar cómodamente. Cuando la temperatura es superior a 30°  C, llegando a 40°  C no la toleras en tu piel.

Es posible realizar el lavado a temperaturas más bajas, sin embargo, esto no es recomendable debido a que el detergente tiende a ser menos soluble a esas temperaturas. En consecuencia, la eficiencia del lavado disminuye y podrían aparecer manchas debidas al detergente, así como también, ciertos tipos de contaminantes como la grasa tienden a fijarse a bajas temperaturas y su remoción sería más lenta. Durante el lavado a mano se podría asegurar el proceso de disolución del detergente, si es en polvo, no obstante sería una condición muy desagradable para la persona que está lavando, introducir sus manos en agua fría.

En algunos productos textiles que contienen poliéster, el umbral superior se establece en 60 grados centígrados. Esto indica claramente que contienen fibras de materiales tales como algodón o lino. A medida que aumenta el contenido de esas fibras naturales, mayor puede ser el incremento de la temperatura a la que puede estar la solución para el lavado, pero no más de 60° C. Aún así recomendamos tener mucho cuidado porque las temperaturas demasiado altas son peligrosas para el poliéster porque es una creación de la industria química y como cualquier sustancia sintética puede comenzar a deformarse.

Sin la etiqueta respectiva a veces es difícil determinar el tipo de tejido, en ese caso es posible realizar una prueba de combustión. Un fragmento separado de la tela se enciende en un habitación ventilada, el desprendimiento de humo negro y formación de un bulto duro o afluencia es indicativo de tener fibras sintéticas, adicionalmente, se genera el olor característico del plástico.

Si la pieza ha sufrido estiramiento, algunos fabricantes sugieren usar la propiedad que tiene el poliéster de contracción con el aumento de las condiciones de temperatura permisibles. En los foros sobre este tema puede encontrar revisiones que confirman el hecho de que gracias a tales acciones, la pieza adquirió el tamaño deseado. Este procedimiento como tal es un poco arriesgado porque podría requerir mucha precisión. Para las condiciones caseras, asegurar que la prenda de poliéster adquiera su forma original es difícil.

¿Puedo usar una lavadora?

Para lavar artículos y prendas de vestir de la vida diaria, esta es la mejor opción, ya que no requiere ninguna manipulación especial difícil de hacer. Entonces:

  • Para evitar problemas con telas que destiñen, es necesario agrupar cada una de las prendas según su tono y color, es decir: blancos, negros, colores con tonos fuertes y tonos claros, por el riesgo de que alguna de ellas tienda a perder el tinte y cause manchas en el resto de las piezas. Por lo general, los suéteres y pantalones de alta calidad no causan sorpresas desagradables. Pero si es la primera vez que lavas la prenda de vestir, lo más recomendable es que tomes la precaución de lavarlo por separado.
  • Si es posible, por razones de higiene, la ropa interior debe lavarse por separado, así como la ropa de los niños. Aunque para ropa interior y de los niños no se usa en gran medida este tipo de textiles debido al tema de que deben ser hipoalergénicos, lo cual sigue estando en controversia.
  • Antes de colocar las piezas en la lavadora, debe realizar una inspección cuidadosa debido a que hay algunos tipos de sucio que requieren un tratamiento previo. Por otra parte los artículos decorativos en forma de insignias, broches y elementos similares deben retirarse para evitar rasgaduras durante el proceso de lavado. Si tiene cremallera, asegúrese de que esté cerrada. No está de más recordarle que revise los bolsillos por objetos importantes que se le hayan quedado olvidados o restos de papel que se deshacen y se adhieren a la ropa o los artículos que lava.
  • Para que la ropa se lave bien y no se arrugue, debe cumplir con las normas de carga. Visualmente, si no conoce el peso de la ropa, es necesario que la tercera parte del tambor esté libre.
  • Los dispensadores de polvo, geles y acondicionadores se colocan en compartimientos especialmente designados para ello, debido a que se incorporan al proceso de lavado según la etapa que les corresponda.
  • El modo de lavado se selecciona de entre los disponibles. Puede ser “delicado”, “manual” o “sintético”. Cuando el grado de contaminación de la prenda de vestir o artículo es baja, puede optar por el ciclo de lavado "rápido" o cualquier otro con un ciclo corto.
  • El número de revoluciones debe ser mínimo (máximo 800 rpm). Es mejor girar manualmente o simplemente dejar que el agua se drene.
  • Para evitar que otras fibras se adhieran a la ropa de poliéster, cada uno de los tipos de materiales deben lavarse por separado, incluso si tienen una composición similar.

Para prendas de vestir con relleno y productos para niños, es mejor usar un ciclo de enjuague adicional. Después del lavado, no los deje durante mucho tiempo en una misma posición o de reposo para evitar la aparición de pliegues. Como puede ver, el lavado en lavadora de la ropa fabricada con poliéster no es muy diferente de otros materiales. Lo más importante es seguir las recomendaciones indicadas en la etiqueta de cada producto.

Métodos de limpieza

Dado que una gran cantidad de artículos están fabricados con poliéster, algunos de ellos tienen sus propias características que deben tenerse en cuenta al momento de realizarles mantenimiento. Inclusive, algunos de ellos no pueden ser lavados. Hay una gran cantidad d productos que están elaborados completamente de poliéster, tales como: rellenos, revestimientos o piezas individuales.

Las medias pequeñas y la ropa interior deben lavarse por separado, preferiblemente de manera manual para prolongar su vida útil. Para esto:

  • Remojar por media hora en agua tibia, con jabón previamente disuelto.
  • Frotar suavemente sin exprimir. Si lo desea, puede presionarlo suavemente contra la pared de la cubeta para retirar el exceso de agua jabonosa.
  • Enjuague las veces que considere necesario, sacudiendo la prenda, hasta que el último enjuague salga libre de jabón.
  • Deshacerse del exceso de agua sin torcer. Para ello, simplemente envuélvalos en una toalla extendida sobre una superficie plana y presione suavemente. Cambie la toalla si todavía se empapa hasta que el exceso de agua haya sido eliminado.

En una lavadora automática, estos pasos se pueden separar de la acción principal. Es aconsejable hacer esto para que no pierdan su apariencia original. Algunos artículos de ropa, por ejemplo, los sujetadores, tienen piezas que pueden aferrarse y provocar agujeros o rasgaduras.

En estos casos es preferible lavarlos por separado para evitar ese tipo de accidentes o si lo prefiere, usar una bolsa o malla para el lavado que los resguarda del resto de las prendas colocadas en la lavadora.

La ropa de uso común como los vestidos, batas, faldas, camisetas, suéteres, etc., se puede lavar manualmente o en una lavadora. Cuando se trata de ropa de uso exterior: chaquetas, abrigos, chaquetas de abajo o impermeables, en primer lugar, es necesario evaluar su propia fuerza, debido a que usualmente suelen ser pesados, y cuando se humedece, su peso aumenta significativamente debido al material usado en su confección y el relleno que lleva dentro. Si no puede hacerlo manualmente, asegúrese de que su peso no exceda el máximo permitido para la lavadora. En todos los casos, recuerde revisar la etiqueta del producto porque hay prendas, sobre todo los que son acolchados, que es preferible lavarlos a mano para que no se deforme su relleno interno. De igual manera, es preferible agregar detergentes líquidos porque se enjuagan mejor.

Mantas, manteles, cortinas y colchas también se pueden lavar en lavadoras, aunque, en los casos que llevan rellenos, tales como almohadas y mantas se presenta una condición similar a los abrigos acolchados. Para evitar el daño por deformación a la estructura interna, es aconsejable limitar los efectos mecánicos.

En definitiva, para que el relleno no se convierta en un grupo de pelotas, con todo el acolchado aglomerado, todo el proceso de lavado se reduce al remojo y posterior enjuague con movimientos suaves.

Consejos y trucos

Necesitas saber lo siguiente:

  • El secado de productos de este tipo se debe realizar correctamente, sin dispositivos de calentamiento, en posición horizontal bien extendida o vertical en perchas o cuerdas, preferiblemente al aire libre. No se recomienda secar en una secadora automática. Después de escurrir, el exceso de agua se elimina envolviéndolo en un paño. Las piezas que tienen relleno tardan más tiempo en secarse, por lo que necesitan una circulación de aire constante para evitar que el tiempo de secado sea prolongado y el artículo adquiera mal olor.
  • No se recomienda planchar. En casos excepcionales, el controlador de la plancha debe estar en la posición de mínima temperatura. Todo el proceso de planchado se realiza por la parte interna de la prenda colocando una pieza de tejido de gaza o algodón húmeda, entre la plancha y la tela. Los pliegues que se pudieran generar se alisan con un vaporizador o se cuelgan sobre una bañera u otra fuente de vapor.
  • No se requieren condiciones especiales de almacenamiento, debido a que este tejido no necesita protección contra insectos y otras plagas. No se ve afectado por el moho y los hongos. Dado que el proceso de alisado está plagado de riesgos de daños al producto, las chaquetas y los abrigos se colocan en perchas donde haya espacio suficiente para que no se arruguen unos contra otros; los pantalones y las faldas se colocan en los soportes especiales para ellos. Los artículos pequeños se almacenan en las gavetas o cajones y los grandes en los estantes.

En el siguiente video, puede observar el proceso para lavar la ropa de manera adecuada y eficiente, empleando la lavadora.